Emplazamientos. Luz, color, espacio

Artistas: Alberonero, Antonin Hako, Christian Riffel, David Petroni, Francisco Galán y Nelio Riga

Curaduría: Luciana García Belbey

 

“[...] Frente a una escultura, sea objeto, señalamiento espacial visual o sonoro, o instalación lumínica, somos un cuerpo, una vibración de materia, arrojada, enfrentada a otra [...]”.

 

La presente exhibición reúne a un grupo internacional de artistas contemporáneos con formaciones e intereses diversos pero que comparten una serie de inquietudes en el proceso creativo que vienen desarrollando en los últimos años. Este recorrido está relacionado, entre otras cuestiones, con investigaciones en torno a la instalación site specific: la relación espacial de la obra con la arquitectura y el espectador; la incorporación de la luz tanto de manera material como simbólica; y el color y su relación con la luminosidad, la transparencia y la opacidad. La muestra pretende potenciar estos cruces y puntos de encuentro, creando un diálogo entre las obras expuestas pero a la vez respetando su individualidad y su espacio de interacción con el público, punto central de las propuestas que aquí se presentan.

Los trabajos expuestos presentan una gran diversidad de materialidades y técnicas, que van desde la pintura y la pintura-objeto instalativa, pasando por objetos escultóricos y obras lumínicas. La mayoría de las obras que se presentan en Emplazamientos. Luz, color, espacio fue realizada especialmente para la exhibición teniendo en cuenta la arquitectura del lugar  o en diálogo con otras obras, que se emplazan en el espacio expositivo y se expanden hacia el territorio que le es propio a los visitantes. Como sostiene Claire Bishop, “[...] más que considerar al espectador como un par de ojos incorpóreos que inspecciona la obra desde una cierta distancia, las instalaciones presuponen un espectador corporeizado con los sentidos del tacto, olfato y oído tan desarrollados como el de la vista. Esta insistencia en la presencia literal del espectador podría decirse que es la característica clave de las instalaciones. [En ellas]  el espectador está considerado en cierta manera como parte integral de la conclusión de la obra”. Al igual que el espectador, el espacio también es un elemento constitutivo de las piezas aquí instaladas y se comporta con un agente activo.

La propuesta de David Petroni refleja sus investigaciones más recientes entorno a un profundo estudio del color y la luz y cómo estos elementos combinados pueden modificar la materialidad de los objetos con los que interactúan, a la vez que juegan un rol fundamental en la percepción visual de ciertos fenómenos ópticos/visuales. En esta oportunidad, Petroni instala tres piezas de acrílico translúcido, construidas específicamente para tres vitrinas que se ubican en el ingreso de la primera sala de Espacio Cavallero. La luz coloreada es la que crea objetos tridimensionales y volúmenes de carácter inmaterial, casi hologramático frente a la mirada de los espectadores. Son obras que hacen preguntarnos por nuestra capacidad de percibir y experimentar la dimensión real y virtual de los objetos que vemos. Por su parte, el artista francés Antonin Hako, que reside en Buenos Aires desde hace un año, invade la vidriera que da a la calle y algunos otros espacios del entrepiso con una escultura inflable, un volumen de tela delgada y  flexible que se integra a la arquitectura industrial del lugar. Como si se tratarán de los pulmones de una criatura que respira profundo y fuerte, estas piezas se inflarán y desinflarán durante la exhibición, lo que provocará un cambio en sus formas, pasando de superficies tensas y vibrantes a un objeto sin vida y plano. Con esta propuesta el artista busca introducir la noción de temporalidad en la apropiación de un espacio.

Francisco Galán presenta una instalación compuesta por un péndulo que cuelga del techo y que en su interior contiene una bobina Tesla, justo debajo, en el piso se disponen una gran cantidad de tubos de luz de diverso tamaño que crean una especie de trama o dibujo geométrico. Se trata de un trabajo que resume de manera elocuente el modo de trabajar del artista, que comienza con un profundo y minucioso estudio de una tecnología en particular, la que complejiza combinándola con diferentes esquemas, mecanismos, bocetos y pensamientos. En este caso, el interés nació al explorar el fenómeno del electromagnetismo y su capacidad de hacer reaccionar a la luz fluorescente. En esta instalación la luz es el resultado de un acercamiento entre dos cuerpos que no se tocan, que crean una serie de eventos lumínicos a través del encendido y apagado de los tubos mediante la oscilación pendular, lo que genera una reflexión sobre la fuerza de aquello que es invisible a los ojos pero que conserva toda la potencia al interactuar con la materia.

Christian Riffel ocupa la sala del subsuelo con una obra instalativa de sitio específico, cuyo principal componente es también la luz. Sin embargo, a diferencia del resto de los artistas que trabajan con este elemento, en esta propuesta el objetivo es crear distintas proyecciones  de sombras generadas por la interacción de múltiples focos lumínicos con diversos objetos como espejos y volúmenes escultóricos geométricos muy característicos del lenguaje del artista. La incorporación de objetos encontrados y reutilizados, como el caso de una persiana de madera, es uno de los elementos más innovadores dentro del trabajo que desarrolla el artista desde hace algún tiempo. De todas maneras, los objetos en sí no son los protagonistas de esta pieza sino los fenómenos visuales que crean estas sombras. De esta manera la propuesta se vuelve inmersiva y altamente estimulante para quienes la visiten y al recorrerla puedan experimentar distintas sensaciones. 

Por su parte, el artista italiano Alberonero presenta Quattro, una pintura-objeto de muro muy representativa de las investigaciones artísticas que desarrolla en los últimos años. Esta pieza fue producida durante una residencia realizada en Buenos Aires en 2017. La obra está compuesta por cuatro bastidores cuadrangulares de tela translúcida coloreada de un modo muy sutil y delicado, con una paleta muy clara y luminosa, cercana al blanco. Cada paño, de formato cuadrado, elemento minimalista clave en la producción del artista, es ubicado en forma de rombo y superpuesto con el siguiente. Es justamente en esa superposición donde se crean colores un tanto más fuertes e intensos, en estos cruces se da una mezcla óptica cromática al posar la mirada sobre ellos. Las sensaciones visuales que provocan el color y las formas esenciales y sintéticas son características propias del trabajo de este artista. 

Por último, el también francés Nelio Riga, artista que al igual que casi todos los presentes en la muestra desarrolla en paralelo obras de gran escala en el ámbito urbano, presenta una propuesta pictórica abstracta, en un lenguaje que le es propio, a mitad de camino entre la rigidez geométrica y la soltura expresionista. Las piezas, realizadas especialmente para la exhibición, están en un claro diálogo con las obras de su colega Alberonero, al trabajar en una paleta cromática igualmente clara y luminosa. En consonancia con una de las temáticas centrales de la muestra, la luz, está trabajada no solo de manera pictórica sino también simbólica, al utilizarla como método de borrado de los contornos de las formas, para que sean apenas perceptibles, y de este modo se da lugar  a una homogeneidad casi monocromática. Las pinturas, así, funcionan como una fuente de luz que impregna la retina de los espectadores al entrecerrar los ojos, y crean una sensación de halo nebuloso evanescente. Son una representación de la memoria inmediata, brumosa y abstracta de la luz, congelada en su movimiento perceptible, que ya está desapareciendo.

La definición de la palabra Emplazamientos no sólo se refiere a la ubicación y colocación de ciertos objetos en un espacio dado, sino que éstos, a su vez, generan situaciones y experiencias puntuales, ya que se fusionan con el ámbito que los albergan de manera específica, a la vez que involucran a quienes se acercan a experimentarlos. Todas las piezas aquí presentes apuntan a generar a través de la luz, el color y el espacio que ocupan diversas sensaciones en los espectadores, poniendo en juego no solo la percepción visual sino también la dimensión corporal, al recorrerlas y ser parte de ellas.

 

Luciana García Belbey

 

Emplazamientos. Luz, color, espacio

Artist: Alberonero, Antonin Hako, Christian Riffel, David Petroni, Francisco Galán y Nelio Riga

Curated by: Luciana García Belbey

 

"[...] In front of a sculpture, whether object, spatial visual or sound signaling, or luminous installation, we are a body, a vibration of matter, thrown, confronted with another [...]".

 

This exhibition brings together an international group of contemporary artists with diverse backgrounds and interests, but who share a series of concerns in the creative process that have been developing in recent years. This tour is related, among other issues, with research on the site-specific installation: the spatial relationship of the work with the architecture and the viewer; the incorporation of light both materially and symbolically; and the color and its relationship with luminosity, transparency and opacity. The exhibition aims to enhance these crossings and meeting points, creating a dialogue between the exhibited works but at the same time respecting their individuality and their space of interaction with the public, central point of the proposals presented here.

The exhibited works present a great diversity of materialities and techniques, ranging from painting and installation-object painting, through sculptural objects and light works. The majority of the works presented in Sites. Light, color, space was made especially for the exhibition taking into account the architecture of the place or in dialogue with other works, which are located in the exhibition space and expand towards the territory that is proper to visitors. As Claire Bishop argues, "[...] rather than considering the spectator as a pair of disembodied eyes that inspects the work from a distance, the installations presuppose a embodied spectator with the senses of touch, smell and hearing as developed as the of sight. This insistence on the literal presence of the spectator could be said to be the key feature of the facilities. [In them] the viewer is considered in some way as an integral part of the conclusion of the work ". Like the viewer, space is also a constituent element of the pieces installed here and behaves with an active agent.

David Petroni's proposal reflects his most recent research around an in-depth study of color and light and how these combined elements can modify the materiality of the objects with which they interact, while at the same time playing a fundamental role in the visual perception of certain optical / visual phenomena. In this opportunity, Petroni installs three pieces of translucent acrylic, built specifically for three showcases that are located in the entrance of the first room of Espacio Cavallero. The colored light is what creates three-dimensional objects and volumes of immaterial character, almost hologrammatic in front of the gaze of the spectators. They are works that make us wonder about our ability to perceive and experience the real and virtual dimension of the objects we see. For its part, the French artist Antonin Hako, who has lived in Buenos Aires for a year, invades the stained-glass window that gives onto the street and some other mezzanine spaces with an inflatable sculpture, a thin and flexible fabric volume that is integrated into the industrial architecture of the place. As if they are the lungs of a creature that breathes deep and strong, these pieces will inflate and deflate during the exhibition, which will cause a change in their forms, moving from tense and vibrant surfaces to a lifeless and flat object. With this proposal the artist seeks to introduce the notion of temporality in the appropriation of a space.

Francisco Galán presents an installation consisting of a pendulum hanging from the ceiling and inside it contains a Tesla coil, just below, on the floor there are a large number of light tubes of different sizes that create a kind of geometric pattern or pattern . It is a work that eloquently summarizes the way of working of the artist, which begins with a deep and meticulous study of a particular technology, which makes it complex by combining it with different schemes, mechanisms, sketches and thoughts. In this case, the interest was born when exploring the phenomenon of electromagnetism and its capacity to react to fluorescent light. In this installation the light is the result of an approach between two bodies that do not touch, which create a series of light events through the switching on and off of the tubes by pendular oscillation, which generates a reflection on the strength of that that is invisible to the eyes but that conserves all the power when interacting with matter

Christian Riffel occupies the underground room with an installation work specific site, whose main component is also light. However, unlike the rest of the artists who work with this element, in this proposal the objective is to create different projections of shadows generated by the interaction of multiple light bulbs with different objects such as mirrors and geometric sculptural volumes very characteristic of the artist's language . The incorporation of found and reused objects, as in the case of a wooden blind, is one of the most innovative elements in the work that the artist has been developing for some time. In any case, the objects themselves are not the protagonists of this piece but the visual phenomena that create these shadows. In this way, the proposal becomes immersive and highly stimulating for those who visit it and when traveling it they can experience different sensations.

On the other hand, the Italian artist Alberonero presents Quattro, a painting-object of a wall very representative of the artistic researches that he develops in recent years. This piece was produced during a residency held in Buenos Aires in 2017. The work consists of four quadrangular frames of translucent colored cloth in a very subtle and delicate way, with a very clear and bright palette, close to white. Each cloth, in a square format, a key minimalist element in the artist's production, is placed in the shape of a diamond and superimposed with the following. It is precisely in this superposition where colors are created that are stronger and more intense, in these crosses there is a chromatic optical mixture when the gaze is placed on them. The visual sensations that provoke the color and the essential and synthetic forms are characteristic of the work of this artist.

Finally, the Frenchman Nelio Riga, an artist who, like almost everyone present in the exhibition, develops large-scale works in parallel in the urban area, presents an abstract pictorial proposal, in a language that is his own, in the middle of path between geometric rigidity and expressionist ease. The pieces, made especially for the exhibition, are in a clear dialogue with the works of his colleague Alberonero, when working on an equally clear and bright color palette. In keeping with one of the central themes of the exhibition, light is worked not only in a pictorial way but also symbolically, by using it as a method of erasing the contours of forms, so that they are barely perceptible, and in this way gives rise to an almost monochromatic homogeneity. The paintings, thus, function as a source of light that permeates the retina of the spectators when they squint, and create an evanescent hazy halo sensation. They are a representation of the immediate, misty and abstract memory of light, frozen in its perceptible movement, which is already disappearing.

The definition of the word Locations not only refers to the location and placement of certain objects in a given space, but these, in turn, generate specific situations and experiences, since they merge with the area that specifically host them. , while involving those who come to experience them. All the pieces here present aim to generate through light, color and space that occupy different sensations in the spectators, putting into play not only the visual perception but also the corporal dimension, when crossing them and being part of them.

 

Luciana García Belbey